Se le preguntó a Buda, ¿Qué has ganado con la meditación? Él respondió «Nada. Sin embargo te digo que he perdido la ira, la ansiedad, la depresión, la inseguridad y el miedo a la vejez y a la muerte».

En esta página podría haber elegido poner unas cuantas fotos bonitas de budas, de gente meditando, velas o inciensos o de personas con las palmas juntas. Pero no lo haré.

Lo que te quiero transmitir es mucho más importante que una mera apariencia de paz y amor. Y hay mucho postureo en todo esto.

Te diré la verdad.

Los caminos del yoga y la meditación van más allá de encender una vela y pensar que todo va bien. Juntar las palmas o poner cualquier mudra mientras meditas está muy bien, pero eso no terminará de ninguna forma con el sufrimiento que hay en nosotros mismos.

Es mucho más que eso.

Hay un dicho que dice que hay tantos caminos como personas en el mundo. Si abres esta puerta es para trazar tu propio camino. Un camino fascinante.

El yoga y la meditación te cambian la vida.

A mi me la cambió.

Para mejor, claro. Para mucho mejor.

Apúntate para abrir esa puerta.

Envío mails con consejos y reflexiones que te ayudarán en esta nueva aventura.

Píldoras que alimentan el alma en 3 minutos.

Espero que no apuntarte no sea lo primero de lo que te arrepientas mañana.

Podría también poner otros testimonios de lo que la meditación ha hecho por mi y por otras personas.

O escribir algunos comentarios que he obtenido en talleres que he impartido. Pero no lo considero necesario. Además, podría estar mintiendo. Aunque eso fuera del todo absurdo para mi.

Esas personas con sus testimonios no son tú.

Solo tú puedes saber si esto va a ser para ti. Si intuyes que es por aquí, adelante. Si no, puedes seguir haciendo lo mismo esperando resultados distintos. Como diría Einstein, nada más absurdo.

Y hablando de Einstein, es que la ciencia ya se ha pronunciado.

Según la misma, incorporar la meditación como una rutina brinda diversos beneficios, entre los cuales se encuentran:

  • Mejora de la capacidad de memoria.
  • Incremento en la capacidad de aprendizaje.
  • Mayor empatía hacia los demás.
  • Disminución del nivel de estrés.
  • Reducción del riesgo de depresión.
  • Mejora de la capacidad de atención y concentración.
  • Reducción de los procesos inflamatorios.
  • Disminución de la intensidad de los procesos dolorosos.
  • Optimización del funcionamiento del sistema cardiovascular.

Me conformaría con obtener el 1% de todo ello. Aunque por experiencia sé que es mucho más.

Que lo diga yo no tiene interés, pero si lo dice la ciencia, la cosa cambia.

De todas formas, y aunque lo diga la ciencia, sólo de ti depende.

La ciencia es ciencia. Tú eres tú. Y cada persona es un mundo.

Con cariño,

Mavi Mariscal.

P.D. Si todavía nos te has convencido de que lo mejor lo entrego por email y sigues resistiéndote a apuntarte como gato panza arriba, aquí puedes saber más sobre mí o consultar el blog.