malentendidos-de-la-meditacion

Malentendidos de la Meditación

Los malentendidos de la meditación son varios y numerosos. Se ha relacionado la meditación con muchas imágenes equivocadas de la misma que conviene que aclaremos. Lo intentemos a continuación con algunas de las preguntas más frecuentes.


dejar la mente en blanco

Malentendidos de la meditación: Dejar la mente en blanco

He oído que cuando se medita la mente debe dejarse en blanco ¿Es esto así? ¿Meditar es dejar la mente en blanco?

El objetivo de la meditación, si es que tiene alguno, no es, ni debe ser, dejar la mente en blanco. Meditar no es dejar, ni aprender a dejar, la mente en blanco. Dejar la mente en blanco no es posible. Igual que no le puedes pedir al corazón que deje de bombear, tampoco le puedes pedir a la mente que deje de pensar, por muy incómodos o desagradables que te resulten los contenidos de tu mente.

malentendidos de la practica de la meditacion

Por tanto, si tu fin, si tu objetivo último es meditar para dejar la mente en blanco, lamento decirte que esto no es para tí. Que no lo conseguirás. Muy posiblemente, cuando un pensamiento se desvanezca, otro a las puertas está a punto de entrar. De hecho, creo que no hay «en el mercado» nada que de forma natural te pudiera ayudar a alcanzar tal fin.

La función de la mente 

Recuerda siempre que la mente es funcional, su trabajo es pensar. Y nuestro trabajo en meditación es observar ese pensamiento (o contenido mental, cualquiera que sea), de forma ecuánime y calmada, sin esfuerzo, con paciencia, apertura, curiosidad y rigurosidad, con mucha determinación y perseverancia, encontrando siempre el equilibrio necesario entre la disciplina y la amabilidad y el amor con uno mismo o misma. De otra forma estaríamos reforzando nuestros aspectos más duros e intransigentes, con nosotros mismos y con el otro o, por el contrario nuestra parte más débil e inconsistente podría verse reforzada. Ante la duda, siempre, el equilibrio es la respuesta. Sé compasivo contigo mismo o misma.

malentendidos de la meditacion

Pero no sólo ello, sino que también, cuando nos sentamos a meditar, debemos hacerlo con la actitud de las actitudes, esto es, soltando la necesidad de resultado. Esto quiere decir que hacemos lo que tenemos que hacer, esto es, sentarnos a meditar, aplicar la técnica que corresponde, y esto lo hacemos sin esperar nada a cambio, dejando los resultados en manos de la vida, el universo, o si lo preferimos, en manos de Dios. Nos sentamos porque sí. Nos sentamos desinteresadamente, sin ninguna intención, sin objetivo ni provecho. Con esta actitud vamos a poder ir deshaciendo los viejos hábitos de nuestra mente hacedora y adquisitiva. Simplemente, siéntate, dibuja una leve y suave sonrisa en tu rostro, mente y corazón y deja que la magia suceda.

Tengo que meditarlo…

Cuando tenemos que pensar sobre algo comúnmente decimos que hemos de meditarlo o reflexionarlo con calma. Si meditar no es dejar la mente en blanco, ¿puede decirse que meditar es reflexionar o pensar vivamente sobre algo?

Este es otro de los malentendidos de la meditación. Tampoco meditar es reflexionar o pensar vivamente sobre algo. Cuando reflexionas o piensas vivamente sobre algo está funcionando tu mente funcional, pero no la contemplativa, esto es, la mente que no elige, que no juzga, la mente que simplemente se deja atravesar por la vida. Es la mente contemplativa la que precisamente queremos potenciar con la práctica meditativa.

que no es meditacion

Se dice que la gente que medita se vuelve insensible, egoísta… se convierten en algo parecido a un cactus… Incluso muchos de ellos parece que se aíslan de la sociedad o se convierten en ermitaños. ¿Qué hay de cierto en estas afirmaciones?

Nada de cierto. La meditación no tiene nada que ver con esto. Todo lo contrario. El meditador se sienta a meditar para eliminar sus impurezas mentales y purificar su mente. El meditador quiere ver la vida tal cual es, sin filtros. Para ello tiene que acabar con su ego, con su egoísmo, con sus miedos, con sus condicionamientos, con sus ideas, con sus prejuicios. Esto está muy lejos de ser una actividad egoísta.

La valentía del meditador

De hecho, hay que ser muy valiente y honesto con uno mismo o con una misma para sentarse a meditar y purificar tu mente. Ver aflorar todas “tus vergüenzas”, descubriéndonos egoístas, ignorantes, envidiosos, intransigentes, llenos de razón y de odio u orgullosos, entre otras para a través de su observación llegar a comprenderlas y erradicarlas de raíz, no es nada fácil ni agradable. Por tanto, ¿de verdad crees que quien medita es egoísta? La práctica de la meditación es posiblemente uno de los actos más generosos que podemos hacer por nosotros y por los demás.

Por otro lado, el meditador que ha integrado la práctica en su cotidianeidad, el meditador que practica la meditación con regularidad, deja que la vida le atraviese. Permite que la vida sea como es, y tal cual es, la abraza. No lucha ni se resiste a ella. Es uno con la vida. Como puede verse, esto no tiene nada que ver con convertirse en un cactus ni en un ser insensible.

la valentia del meditador

De hecho, la ecuanimidad no puede ni debe confundirse con la indiferencia. La ecuanimidad es apertura y completa aceptación sin resistencia de lo que surge en el momento presente. La ecuanimidad abre la mente totalmente. La indiferencia la cierra. La indiferencia no acepta el momento presente, simple y llanamente, lo ignora.

Obviamente habrá quien elija voluntariamente retirarse en monasterios, ermitas o conventos o llevar una vida ascética porque considere que este es su camino. Y está bien que así sea para ellos. Pero a esto no conduce la práctica de la meditación. Precisamente, para el común de los mortales, donde pueden verse y experimentarse inmediatamente las virtudes de la práctica meditativa es en la vida cotidiana. Date cuenta que la meditación no crea una nueva realidad, esto no es posible. Lo que emerge con su práctica es una nueva forma de relacionarnos con nosotros mismos y nosotras mismas, con los demás y con la vida en general.

la calma de la meditacion

¿Es la meditación una técnica de relajación?

Ciertamente este es otro de los malentendidos de la meditación muy extendido. Aunque es cierto que la práctica de la Meditación Anapanasati calma la mente, a priori, no debe confundirse ni entenderse como una técnica de relajación. La Meditación Anapanasati es una técnica que va mucho más allá que cualquier otra técnica de meditación cuyo objetivo es la relajación.

no es una tecnica de relajación

De esta manera no hay más que sentarse escasos minutos a observar los pensamientos que aparecen y desaparecen, sin reaccionar a ellos, para darse cuenta que meditar no es relajarse. Obviamente, observar estos pensamientos, sin apego ni rechazo, sin reaccionar a ellos, sin interferir en ellos, con total ecuanimidad, va a producir el efecto de calma mental. Pero este efecto no es relajación tal y como comúnmente conocemos.

Aquí termina el capítulo Malentendidos de la Meditación. Puedes continuar la lectura aquí:

O volver al índice aquí:

Aquí puedes consultar nuestro canal de Youtube:

Share on facebook
Facebook

Medita con nosotros

¿Quieres aprender a meditar? ¿Sabes meditar pero te gustaría meditar en grupo? ¿No tienes constancia para sentarte? Te invitamos a que medites con nosotros. ¡Regístrate y consulta el calendario de meditaciones!