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El Silencio y la quietud en la Meditación

En esta ocasión vamos a hablar del silencio y la quietud en la Meditación. A través de unas cuantas cuestiones vamos a dar respuesta a las dudas más frecuentes al respecto de estar en el silencio y la quietud.


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El silencio y la quietud

P.- Soy incapaz de estar en silencio. Sólo la idea de estar una hora en silencio me aterra. La Meditación Anapanasati no es para mi.

R.- La práctica de la Meditación Anapanasati debe hacerse con una mente silente. Detenerse, respirar y aquietar la mente debe hacerse en silencio. El silencio interior es accesible para todos, aquí y ahora. El silencio interior es esencial e imprescindible para tener la oportunidad de ver cuál es el funcionamiento y la naturaleza de nuestra mente, ver cómo nos gobierna y ver quienes realmente somos. No hay otra forma de observar la relación que existe entre mente-cuerpo que en silencio.

Recogerse en el silencio es volver a casa, es reencontrarte con tu verdadero ser. Recogerse en el silencio es despertar la magia de la vida que hay en tí, es descubrir la fuerza que habita en tu interior. Es la fuerza del amor. El silencio es la magia que lo envuelve todo.

silencio y quietud

Sentada la importancia del silencio interior en la práctica de la Meditación Anapanasati, y salvo que efectivamente tengas algún tipo de impedimento que te impida trabajar y estar en silencio, como por ejemplo una fobia, el que consideres que la Meditación Anapanasati no es para tí y todo lo demás no deja de ser un pensamiento que te entra, en un momento determinado. Puede ser éste y otras veces otro. Unas veces puedes pensar que sí y otras veces puedes pensar que no. Esto no es nada extraño.

mente de mono

La mente del mono

Nos sucede a todos porque así es como funciona nuestra mente de mono. Salta de un pensamiento a otro, “sin ton ni son”. Los problemas, el verdadero problema, vendrá o viene cuando nos creemos ese pensamiento como la verdad verdadera, cuando nos identificamos con él. Por lo pronto, esta idea o pensamiento con la que te has identificado “Soy incapaz de estar en silencio”, “Sólo la idea de estar una hora en silencio me aterra” o “La Meditación Anapanasati no es para mí” va a condicionar y limitar, en este caso, tu práctica. Vas a creerte que no puedes meditar porque no puedes estar en silencio.

La cuestión es que podríamos estar hablando de cualquier otro pensamiento que fuera mucho más allá de la práctica y pudiera limitarte y condicionarte de una forma más dañina para tí. Imagínate por ejemplo cualquier tipo de idea o pensamiento como “Mi pareja no me quiere”, “Mi jefe debería valorarme más”, “No merezco que me traten así”. ¿Puedes imaginarte por un momento qué sucedería si llegas a creerte estos pensamientos como la verdad verdadera?

quietud

Simplemente, cuando cualquier tipo de pensamiento “te entre”, obsérvalo. Como observas la respiración. Con idéntica actitud. Muy atentamente. Ecuánimamente. Observa cómo el pensamiento, igual que cualquier otro fenómeno, es impermanente. Entra, quizás permanece por un tiempo, y luego se desvanece. Obsérvalo como quien ve una obra de teatro desde el patio de butacas. Obsérvalo como el que escucha la radio y cambia de emisora. Unas veces suena un programa, otras veces otro. Así es nuestra mente. Exactamente igual. Obsérvalo y pregúntate, ¿qué precede al pensamiento? ¿tal vez tienes mucho ruido mental que quieres “quitarte de encima”? ¿cómo reaccionas al mismo? ¿con apego? ¿con rechazo? ¿te identificas con él? Date cuenta, si esta “presunta incapacidad” de no poder estar en silencio también se da “ahí fuera”.

cotorra

Como auténticas cotorras

Sucede, que en la mayoría de las ocasiones, cuando hablamos, lo hacemos como un hábito reactivo del que no somos conscientes. Puede ser la necesidad de justificarnos, de querer tener razón, de no sentirnos excluidos y ausentes, de querer demostrar que sabemos u ocultar que no sabemos. Mantenernos en silencio, en una posición de escucha, nos resulta harto complicado e incluso incómodo. Tanto es así que necesitamos constantemente llenar nuestros vacíos comunicativos con palabras. Da igual lo que digamos. Lo importante es decir algo. Lo importante es no quedarse callado.

La invitación que te propone la meditación es a que practiques el arte de callar, el arte de permanecer en silencio. Practica este maravilloso camino y devuelve el silencio a tu vida. Algo muy bonito empezará a florecer en tí. Recuerda que las cosas mas maravillosas de la vida acontecen en el más absoluto de los silencios.

El silencio crea el marco perfecto para observar

P.- Siento que el silencio me dispersa y es la causa por la que pienso más y más. ¿Podría meditar con música?

R.- No es que el silencio te disperse, todo lo contrario. Es precisamente porque estás en silencio por lo que puedes escuchar el parloteo incesante de tu mente. De otra forma no sería posible escucharla. Por tanto, la respuesta a tu pregunta es un rotundo y tajante no. No se puede practicar la Meditación Anapanasati con música.

P.- He sentido miedo al entrar en algo parecido a un túnel de silencio. Me he dado cuenta y he querido salir de ahí inmediatamente.

R.- Esta es una sensación igual que otra y como tal ha de ser tratada. Igual que la respiración o los pensamientos, observa esta sensación así que esté sucediendo, de igual manera que hay que observar la respiración y los pensamientos.

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La importancia de la quietud

P.- ¿Qué tan importante es la quietud en la práctica de la Meditación Anapanasati? He escuchado a gente que dice meditar cuando camina, cuando hace ejercicio o en cualquier otro momento del día sin necesidad de sentarse?

R.- La Meditación Anapanasati es una práctica formal que se practica en silencio y en quietud. Ciertamente, existen otros tipos de meditaciones, como las caminatas contemplativas, meditaciones en movimiento o la práctica de la atención plena en las actividades de la vida cotidiana. Pero, la Meditación Anapanasati se practica en silencio y quietud, en una correcta y digna postura de meditación.

silencio

Hemos visto que aquietar nuestro cuerpo es aquietar nuestra respiración y en consecuencia nuestra mente. Recordemos que el cuerpo es el vehículo del que se sirve la práctica meditativa. Esto quiere decir que la meditación sucede en el cuerpo y que todo lo que sucede en nuestro cuerpo sucede en nuestra mente y al revés. Para observar qué es esto que sucede entre el cuerpo y la mente, aquietar nuestro cuerpo y practicar el silencio interior se hace imprescindible.

El incesante movimiento del día a día

Sucede que en nuestro día a día nos encontramos inmersos en un constante movimiento. Esto es una certeza que no podemos rebatir. Si bien, así como nuestro movimiento externo y el movimiento que proviene del exterior pueden constatarse por nosotros mismos sin que esta constatación nos presente mayores problemas (vamos a trabajar cada día, conducimos, llevamos a los niños al colegio, comemos, cocinamos, practicamos ejercicio, nos reunimos, conversamos, etc), el movimiento interno, esto es, el que sucede en nuestro interior, como ahora, los pensamientos, las sensaciones, las emociones, el dolor corporal o emocional, la continua zozobra en la que nos encontramos inmersos, las preocupaciones o las inquietudes que nos preocupan, nos cuesta apreciarlo con algo más de dificultad, por no decir con muchísima más dificultad.

Esta dificultad normalmente va a venir ocasionada por el hábito tan arraigado en nosotros de llevar nuestra atención a lo que sucede ahí fuera en vez de lo que sucede aquí, dentro de nosotros. De aquí la importancia de recuperar el contacto con nosotros mismos. Dirigir la mirada hacia nuestro interior para poder ver este movimiento interno sólo puede hacerse con un cuerpo aquietado y una mente silenciada.

silencio meditacion

El cambio en la quietud

P.- Exactamente, ¿qué quiere decir sentarse en quietud?

R.- Sentarse en quietud no quiere decir permanecer inmóvil o rígido. Se dice que la correcta postura de meditación goza de tres cualidades: la alineación, la relajación y la elasticidad. Precisamente es con la elasticidad con la que tiene que ver la quietud. La quietud es vida, sosiego. La quietud implica respetar el movimiento natural de nuestro cuerpo vivo. Un cuerpo vivo respira y la respiración es movimiento. Nuestro cuerpo, igual que todos los fenómenos, también está en continuo cambio y el cambio es movimiento.

paisaje naturaleza

Somos seres cambiantes en un mundo cambiante. Todo es Anicca. Esta es la quietud a la que nos referimos, a la quietud de un cuerpo que respira y es vida y que por tanto está muy lejos de cualquier idea que tenga que ver con quedarse petrificado o momificado. Esto tiene que ver más con la muerte que con la vida de que aquí hablamos.

P.- ¿A qué se debe la importancia de la quietud en la práctica de la Meditación Anapanasati?

R.- En la práctica de la Meditación Anapanasati la quietud es imprescindible para crear las condiciones necesarias que nos permitan llevar toda nuestra atención a la respiración. Como hemos visto, cuerpo y mente están estrechamente unidos. Esto quiere decir, ni más ni menos, que la quietud física se convierte, inevitablemente, en quietud mental. Siendo que la quietud mental es necesaria para alcanzar la calma, estabilidad y tranquilidad que necesitamos para la práctica de la meditación es indudable la importancia de la quietud física en todo este proceso.

 

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